La principal preocupación de los radiólogos pediátricos es limitar la dosis de radiación al máximo posible sin detrimento de la información diagnóstica.
Se trata de una técnica que permite estudiar los órganos internos del cuerpo humano y diagnosticar así diferentes enfermedades y estados patológicos.
La estancia en el hospital generalmente es menor que con la cirugía tradicional y la recuperación más rápida
Es un método no invasivo e indoloro, por lo que se puede utilizar las veces que sea necesario en un mismo paciente
El descubrimiento de los rayos X supuso el primer paso hacia otras técnicas empleadas actualmente en el diagnóstico por imagen