Hay que vacunarse todos los años debido a la variabilidad del virus, durante los meses de octubre-noviembre
Para mejorar los síntomas y evitar en lo posible la propagación del virus, se recomienda:
Para aliviar los síntomas, debemos pedir consejo al farmacéutico que nos indicará el tratamiento más adecuado a nuestro caso.
Como medicamentos se usan fundamentalmente analgésicos/antipiréticos, descongestionantes, antihistamínicos, antitusígenos, mucolíticos, expectorantes y antisépticos bucofaríngeos.
La gripe es una enfermedad infecciosa producida por virus que infectan las vías respiratorias. Afecta cada año a millones de personas, causando un gran absentismo laboral, con los consiguientes costes económicos y sociales.
La forma de transmisión es a través de las gotitas que la persona enferma origina al hablar, toser o estornudar. Estas gotas contienen virus que pasan, vía aérea, a la persona sin gripe.
La sintomatología es característica con estornudos, lagrimeo, congestión nasal, fiebre, etc. Al ser de origen vírico, el tratamiento va encaminado a aliviar los síntomas, pero es importante prestarle atención, pues la gripe puede ocasionar complicaciones graves, especialmente en colectivos vulnerables (ancianos, niños, enfermos inmunodeprimidos etc.).
Las vacunaciones sistemáticas persiguen proteger a la población frente a enfermedades que por su gravedad o por su elevada prevalencia, como es el caso de la gripe, suponen una amenaza no sólo para la salud individual, sino también para la salud de la población. Por esto, la vacunación contra la gripe es el método más eficaz para prevenirla asumiendo un riesgo extremadamente pequeño.
Las vacunas antigripales comercializadas en España llevan virus inactivados, que pueden causar dolor, enrojecimiento e hinchazón en la zona del pinchazo, incluso alguna vez algo de fiebre, como cualquier otra vacuna, pero nunca causarán la gripe.
No debemos confundir gripe con resfriado. Aunque ambas son enfermedades víricas con síntomas parecidos, y el tratamiento es sintomático, los virus que las producen son diferentes por lo que la vacuna de la gripe no es eficaz frente al resfriado común.
Virus causantes de la gripe
Los virus que causan la gripe, muy diferentes a los que causan los resfriados, son de 3 tipos. Pertenecen a la familia de los Orthomyxoviridae y al género Influenzavirus (Influenza A, B y C). Estos virus cambian continuamente, por eso los seres humanos no tenemos defensas contra ellos y para que las vacunas sean eficaces deben cambiar cada año de composición, siguiendo sus variaciones.
Esta característica determina su capacidad para producir epidemias y pandemias. Para que se origine una pandemia, deben darse 3 condiciones:
. Que el virus se trasmita entre humanos.
. Que pueda replicarse y causar enfermedad.
. Que pueda causar brotes.
A lo largo del siglo XX se han producido 3 grandes pandemias, causadas por virus A, al aparecer los subtipos:
. H1N1 (1918, gripe española)
. H2N2 (1957, gripe asiática)
. H3N2 (1968, gripe de Hong Kong)
Actualmente no se puede saber con seguridad cuándo se puede producir otra pandemia, ni qué subtipo la puede originar.
¿Cómo se decide cuál será la vacuna anual?
Todos los años, a mediados de febrero, tiene lugar una reunión de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra. En esta reunión se elaboran las recomendaciones sobre las variantes de virus de la gripe, de los tipos A y B que deben utilizarse para la producción de la vacuna en la siguiente estación.
Desde 1992, cada año, después de la reunión de la OMS, un grupo de expertos de la Unión Europea (UE), teniendo en cuenta la situación epidemiológica de la gripe en la UE, adopta una decisión sobre las cepas de virus de gripe recomendados para la producción de vacuna en la siguiente campaña de vacunación. En este caso, esta decisión afectará a la vacuna que en el otoño de 2011 se aplicará a la población para la que esté indicada en toda Europa.
Para la temporada de gripe 2011/2012 se recomienda utilizar una vacuna trivalente que contenga cepas similares a las siguientes:
a) A/California/7/2009 (H1N1)
b) A/Perth/16/2009 (H3N2)
c) B/Brisbane/60/2008
El sistema de nomenclatura que describe el tipo de virus gripal se expresa en este orden: tipo de virus, sitio geográfico donde se ha aislado por primera vez, número de cepa, año de aislamiento, y subtipo del virus (ver ejemplo en la figura).
Todas las vacunas de la gripe que se ponen a partir del 1 de septiembre de 2011 llevan esta composición.
¿Quién debe vacunarse de la gripe?
La vacunación antigripal es la mejor arma para luchar contra la infección gripal y reducir el impacto de las epidemias. Hay que vacunarse todos los años debido a la variabilidad del virus, durante los meses de octubre-noviembre, en dosis única, excepto en niños menores de 9 años que no se hayan vacunado nunca de la gripe, que deben recibir 2 dosis con un intervalo de 4 semanas. En adultos se aplica vía subcutánea profunda en el brazo y en niños vía intramuscular en el muslo. Puede administrarse a la vez que otras vacunas, en extremidades distintas. La vacuna debe conservarse en nevera (+2 a +8 ºC) hasta el momento de la aplicación.
Se recomienda la vacunación a:
1. Todas la personas consideradas grupos de alto riesgo por las complicaciones que pueden sufrir:
» Personas de 65 años o más, independientemente de su estado de salud.
» Adultos menores de 65 años con enfermedades crónicas: metabólicas (diabetes, etc.), renales, cardiovasculares, pulmonares y /o respiratorias, asma, inmunodeficiencias (VIH, etc.), cáncer de cualquier tipo, etc.
» Niños partir de 6 meses y adolescentes con enfermedades crónicas.
» Niños y adolescentes en tratamiento crónico con ácido acetilsalicílico.
» Mujeres embarazadas que no están en el primer trimestre de embarazo, excepto si tienen otros factores de riesgo, en cuyo caso sí puede administrarse en este primer trimestre.
2. Personas que pueden trasmitir la enfermedad a los grupos de riesgo:
» Personal de centros sanitarios que tengan contacto con los pacientes.
» Empleados de residencias y otros centros de crónicos.
» Personas que conviven o proporcionan cuidados a pacientes que pertenecen a algún grupo de riesgo.
» Personal de servicios de urgencia y emergencia.
3. Otros:
» Colectivos dedicados a servicios públicos como policía, protección civil, bomberos.
» Personas de alto riesgo ante un viaje al extranjero.
» Estudiantes y otras personas que comparten dormitorios.
¿En qué casos está contraindicada?
La vacuna está contraindicada en:
- Menores de 6 meses.
- Reacción alérgica al huevo o que hayan tenido una reacción alérgica severa a una vacunación anterior con la vacuna de la gripe.
- La fiebre alta no es criterio para suspender la vacunación, sólo para retrasarla.
Conclusiones
» Es importante pedir consejo para saber si nuestros síntomas se corresponden con una gripe o con un resfriado común. En cualquiera de los dos casos seguiremos las mismas pautas, pero si se trata de una gripe es deseable que un profesional sanitario supervise la evolución para evitar complicaciones.
» La mejor forma de enfrentarnos a la gripe es la administración preventiva de la vacuna antigripal. Su eficacia clínica es incuestionable, suponiendo una reducción importante de la mortalidad en ancianos y pacientes muy enfermos, así como de las complicaciones patológicas, lo que supone, como valor añadido, un ahorro de recursos sanitarios.
El farmacéutico siempre puede asesorar sobre los autocuidados básicos que protegen del contagio y ayudan a aliviar los síntomas de la gripe. Puede recomendar y hacer seguimiento del tratamiento más adecuado a cada caso en concreto, valorando la necesidad de derivar al médico si los síntomas persisten o existen enfermedades de base (hipertensión, diabetes, etc.) que así lo requieren, evitando complicaciones para la salud.